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30 julio 2017

SAMPAOLI CHARLA CON DIOS

30 julio 2017

DIOS: ¡San Pedro! ¿No me pasas megas de tu celu? Porque me quedé sin saldo, no me puedo descargar los videos de Magalí Mora y… ¡Y me cago en el teléfono! ¡Hola! ¡Hable!

SAMPAOLI: Buenas noches, ¿hablo con el Todopoderoso?

DIOS: No, Don Julio salió. Yo le regenteo el boliche de lunes a sábado… el séptimo descanso, como en el clásico platense. ¿Quién lo busca? ¿Franco Bagnato?

SAMPAOLI: No, Dios, soy yo, Jorge...

DIOS: ¿Lanata? Me colgué, te tocaba el año pasado. Pero mirá qué favor te hice: ¡te enteraste que sos adoptado! O sea que hace 30 años que la gente está puteando a la madre equivocada.

SAMPAOLI: No, Dios… no soy Lanata. De hecho estoy en la vereda opuesta. No soy de ese alto perfil, lleno de marquesinas y....

DIOS: ¡Andá! Vos te hacés el perfil bajo pero te encanta el estrellato, Sampalobby.

SAMPAOLI: Es “Sampaoli”, Señor. ¿Pero cómo me sacó?

DIOS: ¿¡Cómo te saqué?! ¡Cómo te puse me tenés que preguntar! Martino, Bauza, vos. En cualquier momento me investiga Noticias. Soy más sospechoso que un sobre de Odebrecht.

SAMPAOLI: No sea así, Señor. Tengo mis pergaminos. Fui campeón de América con Chile…

DIOS: Eso no es un pergamino, es un milagro, y también mío. No seas ingenuo, Sampa: lo que no da la naturaleza, lo tengo que compensar. Y a esos muchachos los llené de temblores e inundaciones. Alguna alegría les tenía que gestar.

SAMPAOLI: Como sea, Señor, he impuesto un estilo, me han convocado desde los equipos más importantes de América y de Europa.

DIOS: Pará, pará, pará… dejame ver tu ficha… con razón decís tantas pelotudeces: sos discípulo de Bielsa.

SAMPAOLI: Bueno, discípulo no sé si es la palabra justa… trato de imitarlo porque, a pesar de su apodo, Marcelo no tiene ni un pelo de loco.

DIOS: Bueno, en eso te parecés...

SAMPAOLI: Claro, yo tampoco estoy loco...

DIOS: No, vos tampoco tenés ni un pelo… jajaja… qué ocurrente que estoy.

SAMPAOLI: Bueno, no lo llamo para que me gaste. Lo estoy llamando para que me desee suerte en este nuevo ciclo.

DIOS: Suerte, pelado. Un abrazo.

SAMPAOLI: Gracias, Dios. Pero también quería aprovechar…

DIOS: ¿No me llamabas solamente para que te desee suerte?

SAMPAOLI: Sí, claro… Pero… No es lo único, claro. Es decir, yo… Necesito romper con la maldición de Argentina…

DIOS: ¿Cuál de todas? ¿El peronismo? ¿El radicalismo? ¿La derecha neoliberal? ¿Los Redondos?

SAMPAOLI: No se lo permito, Dios, Patricio Rey es lo más grande que hay…

DIOS: Lo más grande que había era la Tota Santillán y se hizo un bypass gástrico.

SAMPAOLI: En fin, Señor. Déjeme redondear una idea. Lo que le quiero pedir es ganar el Mundial de Rusia.

DIOS: ¡San Pedro! ¡Decile a Tangalanga que no joda más, que me ocupa todas las líneas!

SAMPAOLI: No soy Tangalanga, Señor. Me debe confundir por la gorra, pero no. Quiero ganar el Mundial de Rusia. Tengo condiciones. Puedo torcer la historia. Puedo terminar con el karma de la Selección.

DIOS: Con la kermés, Jorge. Tenés que terminar con la kermés de la Selección. Ahí están todos de joda. No veo la diferencia entre Agüero encarando una defensa o jugando al tumbalatas.

SAMPAOLI: Termínela con las chicanas, Dios, por Usted se lo pido. Ya bastante difícil se me está poniendo el asunto. Tapia, Angelici y Moyano casi me cagan con el contrato. Y yo dejé todo para estar acá.

DIOS: Jorge, echame la culpa de las guerras, del terrorismo, de la Tigresa de Oriente, pero si vos confiás en esos tres tipos.... a mí no me vengas a reclamar.

SAMPAOLI: Solamente le pido un Mundial. Usted todo lo puede.

DIOS: Acá en tu ficha veo que también te gusta Callejeros… bueno, te vas a llevar bien con Agüero y Zabaleta, que son dos perros.

SAMPAOLI: ¿No hay manera de sobreponerse a este plantel? ¿No hay forma de consagrarse en este equipo?

DIOS: Jorge… Jorge… Jorgito… Serruchaste. Confiaste en Moyano, Tapia y Angelici. Te armó la lista Verón. Convocaste a Icardi. Está más preparada tu cama que el panteón para Mirtha Legrand. Olvidate. Estás adornado. No hay posibilidad de éxito. Lo lamento.

SAMPAOLI: ¿Y qué hago mientras tanto?

DIOS: Y… yo te recomiendo disfrutar. Viajá. Hacé como Bielsa, boludeá a la prensa, que nadie te entienda nada. Llenate los bolsillos, tratá de ponerla. Enroscate en algún escándalo. Salí de ese perfil intelectualoide y hipster lampiño que tenés. Metete en el bardo. Argentina es el país de la joda. ¿Vos querés ser recordado?

SAMPAOLI: Sí… pero no sé a qué precio…¿Por qué habría de hacer eso?

DIOS: Porque te va a llevar al Bailando. No tengas dudas. Seguí por esa senda. Te lo digo yo, que soy tu Pastor.

SAMPAOLI: No sé qué decirle...

DIOS: Que tengo razón, decime, me encanta eso. Olvidate. Para ser grosso en Argentina no hay que ganar un Mundial. Hay que ganar un Bailando. ¿A quién reconoce más la gente en la calle? ¿A Omar Larrosa o a Fede Bal?

SAMPAOLI: Tiene razón, Señor. No lo había pensado...

DIOS: Larrosa en ese momento tampoco. Te mando un abrazo. Llamame en 2018. Capaz te pongo con alguna linda bailarina...

SAMPAOLI: Gracias, Señor. Hasta entonces.

11 noviembre 2015

MARTINO CHARLA CON DIOS

11 noviembre 2015

DIOS: ¿Cómo que el dólar blue está cerca de los catorce mangos? ¡Pero si yo la semana pagué casi dieciséis pesos por un verde! ¡La puta que me parió! ¡Che, San Pedro, cagamos la fruta! A ver cómo carajo acomodo los números ahora… Si saco lo del plazo fijo y pongo… ¡Uh, teléfono otra vez! Espero que no sean los del Banco Celestial para reclamarme la cuota del préstamo... ¿Hola?

MARTINO: Hola, quisiera hablar con Dios.

DIOS: Y yo quisiera hablar con Pampita, ahora que se separó...

MARTINO: Bueno, yo capaz le pueda conseguir el celular. Espere un momento… ¡Pocho! ¿Me pasás el teléfono de la minita que te estás serruchando?

DIOS: No no, dejá, dejá, era una jodita. ¿Quién habla ahí? Hay interferencia. Se escucha horrible, como la voz de Cubero...

MARTINO: Qué tal, un gusto. Soy Martino.

DIOS: ¿Martín? ¿El Titán? ¿No te alcanzó con todo lo que te dí? Tenés los pies redondos y la metiste más que Nico Cabré. ¡Basta, viejo! ¡No seas egoísta! Dejá un milagro para los de Gimnasia.

MARTINO: No, Señor. Creo que me escuchó mal. Soy el Tata.

DIOS: ¡Cata! ¿Qué hacés Dani? ¿Por cuál de todas las cosas inexplicables que te pasaron me llamás para agradecerme? ¿Por los 15 años de futbolista profesional? ¿Por la mina que te estás comiendo con esa caripela? ¿Por haber salido campeón a pesar de tener a Tobio de un lado y a Monzón del otro?

MARTINO: Señor, creo que le erró nuevamente.

DIOS: La puta madre, estoy pifiando más que Higuaín. Encima el boludo de Martino lo convocó otra vez. Me quiero matar.

MARTINO: ¡Ese soy yo!

DIOS: ¿Eh? ¿Higuaín? A vos te quería agarrar. ¡Devolveme la plata que perdí en Bwin por apostar a favor de Argentina en la final contra Alemania, gordo parásito!

MARTINO: No, Señor. Soy Martino.

DIOS: ¡¿El boludo de Martino?!

MARTINO: ¡Sí, el boludo de Martino!

DIOS: Uh, querido… ¿Cómo estás? Escuchame, si me llamás para que maten a Neymar, no puedo. Hasta que no se apruebe la reforma de la Biblia, imposible.

MARTINO: No, Señor. Por favor. No lo llamo por eso. Yo quería pedirle que…

DIOS: ¿Recuperar a Messi?

MARTINO: No, sé que eso es imposible.

DIOS: ¡Ya sé! Rajar a Martino.

MARTINO: Pero, Señor, ¿cómo le voy a pedir que me echen? Sería una locura.

DIOS: Perdón, pensé que seguía hablando con Higuaín. Bueh, decime, que está por venir el contador. ¿Qué pasa, Tata? ¿Para qué necesitás la ayuda divina?

MARTINO: Bueno, Usted sabe que jugamos con Brasil por las Eliminatorias. Y el horno no está para bollos. Necesitaría una ayudita... no podemos perder.

DIOS: Bien. Ya tengo la solución.

MARTINO: ¿De verdad? ¡Qué alegría!

DIOS: Solo hacen falta una lapicera y un teléfono. ¿Tenés a mano?

MARTINO: Sí, acá tengo. Dígame qué hago.

DIOS: Con la lapicera, escribí tu renuncia, firmala y mandala a Viamonte 1366. Con el teléfono llamalo a Sabella, decile que hablaste conmigo y que se pegue una vuelta por el predio de Ezeiza. Que se quede hasta el viernes a la mañana. Va a decir que sí. Después de la rabona de Rojo me debe varios favores. Listo. Problema solucionado. ¡De nada, querido!

MARTINO: Pero, Señor… ¿Usted me está cargando?

DIOS: En absoluto, en ningún momento te dije pingüino pecho frío.

MARTINO: Le estoy hablando en serio, Señor. El tema lo quisiera manejar yo.

DIOS: ¿Justo vos? ¿Manejar? Dos Ferrari chocaste, Tata. Al lado tuyo, Chano es Fangio.

MARTINO: Con el Barsa estuve cerca de campeonar, no me alcanzó por muy poquito.

DIOS: Claro, te quedaste sin nafta sobre el final… vos vendrías a ser el Reutemann del fútbol argentino.

MARTINO: Señor, siento que se está riendo de mí. Yo necesito su ayuda. De verdad. Ya no sé a quién acudir. Estoy desesperado.

DIOS: ¿Estás desesperado y lo volviste a convocar a Roncaglia? Es como querer hacer dieta y comprarte una caja de alfajores Havanna. ¡Yo no entiendo más nada! A ver, dejame pensar qué podemos hacer con vos... ¡Ya está!

MARTINO: ¿No me va a boludear de nuevo?

DIOS: ¡Ey, más respeto! ¡Estás hablando con la segunda divinidad más importante del Universo!

MARTINO: ¿Cómo el segundo? ¿Usted no es el más importante?

DIOS: No, querido. Yo solo hago lo que Don Julio ordena. El mandamás es Él. Yo soy un oficinista que labura por un sueldo al que se lo morfa la inflación. Pero bueno, volviendo a tu temita...

MARTINO: Dígame.

DIOS: ¿Vos me dijiste que el Pocho tiene el teléfono de Pampita, no?

MARTINO: Sí, la llama todo el tiempo.

DIOS: Bueh, yo tengo el de María del Mar y Jelinek, ahora les pego un tubazo. Vos ocupate de conseguirles una buena habitación a las tres en el hotel donde concentran los brazucas. Decile a Banega que se encargue de los aditivos. Vos me entendés...

MARTINO: Señor, Usted es lo más grande que hay.

DIOS: No, querido. Los más grande del mundo son los que inventaron la moda del paddle en los 90 y se llenaron de guita. ¡No entiendo cómo me perdí ese negocio!

MARTINO: ¡Gracias Señor! Estamos en contacto.

DIOS: Chau, Tata. Y haceme caso: si podés, manejate en taxi.

03 octubre 2015

MESSI HABLÓ CON DIOS

03 octubre 2015

DIOS: ¡Francisco ganó Gran Hermano! ¡Qué bien! Con ese nombre, vamos a seguir sumando nuevos adeptos a la causa. Hablando de eso, creo que se me fue la mano con Pancho en EEUU. Estuvo bien con eso de la pena de muerte, besar a los presos y todo eso, pero tocarle el culo a la mujer de Obama fue demasiado. ¡Será de Mí! ¿Quién carajo me llama ahora? Uff, a ver… ¿Hola?

MESSI: Hola, ¿Dios?

DIOS: No, Fernando Niembro.

MESSI: Uh, debe haber sido el boludo de Lavezzi que me cambió el número. ¿Cómo anda Fernando?

DIOS: Pibe, ¡qué Lavezzi ni Lavezzi! Habla Dios. ¿Allá quién habla?

MESSI: ¿Cómo le va, Señor? Habla Lío.

DIOS: ¿Habrá lío? Y… mirá, depende quién gane en octubre, ¿viste? Si no empiezan a meter a la Iglesia en los discursos, se pudre. Lo único que pedí es que a La Cámpora le pongan La Moisés, eso estaría bárbaro.

MESSI: No, Señor, creo que no me entendió. Habla Lionel, de Rosario.

DIOS: ¿Vangioni? Mirá, pibe, el tema es así: hice el intento por limpiar tu imagen, charlé con todos mis contactos y estaba todo encaminado… ¡Pero vos no me ayudas ni un poquito! ¡¡Pará de pegar, viejo!!

MESSI: Señor, soy Lionel Messi, el 10 del Barsa, 4 balones de oro, 93 goles en un año…

DIOS: …2 finales sin correr… Sí, te ubico, te ubico. Si se trata de exponer pergaminos, te cuento que yo cree el mundo en siete días y me tomé un franco. ¡A ver si superás eso!

MESSI: Usted es insuperable, Señor.

DIOS: Era hora que me reconozcas todo lo que hice por vos, nene. Más allá de vivirte cambiando los meos en los antidóping, de haberte metido en el mejor equipo de la historia, rodearte de verdaderos cracks y hacerte romper todos los récords, hay algo que deberías agradecerme, que supera todo eso: ¡La mina que te estás comiendo, hermano! ¡Es más completa que el Barsa de Pep!

MESSI: Yo rezo y le agradezco todas las noches por todo lo que me dio, Señor.

DIOS: No es necesario que reces, pibe. Eso fue un invento de mi pibe, Jesús, y quedó porque el Departamento de Marketing me dijo que garpó, pero ¿vos te pensas que yo puedo escuchar a todos? ¿Te creés que tengo las orejas de Di María? Es un verso para los pobres, Lio. Vos sabes que conmigo tenés línea directa.

MESSI: Discúlpeme, Señor. Yo no sabía que se manejaba así. No lo quería molestar.

DIOS: Contame, pibe, ¿qué te anda pasando? Si vos andás complicado, la humanidad está jodida…

MESSI: No se crea, Señor. Me viven castigando. En mi país no me quieren…

DIOS: ¡No seas ingrato, che! ¡Si los gallegos te adoran! Más ahora, si Catalunya sigue rompiendo las bolas y se independiza, hasta podrías ser presidente.

MESSI: No me cargue, Señor. Yo le hablo de Argentina, mi pueblo, mi país…

DIOS: El tema es que venían de Riquelme, es muy fuerte tener otra vez un 10 que no corre.

MESSI: Bueno, igualmente no lo llamo por eso. No sé si se enteró: tuve un problema.

DIOS: Sí, ya sé. Pero quedate tranquilo que tengo contactos en el fisco español, te lo saco en dos patadas. Eso sí: mandame un par de casacas para rifar, que estamos juntando fondos para la cena de fin de año con los ángeles.

MESSI: No, eso está encaminado. Gracias por preguntar, Señor.

DIOS: ¡Ah, me quedo tranquilo! En un momento ya no sabía quién había evadido más: si vos rivales o tus contadores impuestos. Me alegro que sea todo un “error administrativo”, como dice Mauricio. Pero entonces, ¿qué carajo te pasó? ¿Qué es tan grave? ¿Te enteraste que sos chileno?

MESSI: Señor, tuve una lesión en la rodilla. Mi equipo y la Selección me necesitan. No puedo estar dos meses afuera de las canchas.

DIOS: ¿Tanto quilombo por una rodilla menos? El país lo va a manejar un tipo con un sólo brazo… ¡Uy, qué boludo! Se me escapó, pero no digas nada eh.

MESSI. Bueno, entiendo, pero Señor… Mi equipo me necesita, mi Selección también. ¿Usted podría darme una manito para recuperarme rápido? ¿No hay hormonas para eso?

DIOS: ¿No le di una mano a mi hijo cuando le estaban por poner clavos en las patas y vos me hacés quilombo por un reposo de un par de semanas?

Messi: Es que Usted, que todo lo ve, se dará cuenta que mis equipos en mi ausencia no son lo mismo.

DIOS: Sí, en vez de meterle 7 al Granada, le meten 5. ¡Dejate de joder, Lio! Y la Selección va a estar mejor disfónica.

MESSI: ¿Disfónica?

DIOS: Sí, sin vos... Haceme caso, pibe. Tomate un descanso. Jugá con tus hijos Thiago, Mateo y Cristiano. Disfrutá de la vida en familia.

MESSI: Pero Señor, usted no entiende. Yo necesito jugar al fútbol.

DIOS: Tranquilo, Lionel. Ahora sale el FIFA 2016. Lo podés llamar al Kun y te quedás jugando todos los partidos que quieras.

MESSI: Bueno, entonces no me va a ayudar.

DIOS: ¿Más de lo que te ayudé a vos? Si se entera Mouche que te sigo ayudando me va a cagar a trompadas. Bueno, te tengo que dejar que tengo a Martino en la otra línea. ¡Saludos a Antonella!

21 agosto 2015

TINELLI HABLÓ CON DIOS

21 agosto 2015

DIOS: ¡San Pedro! ¡Creo que me enamoré! No puede ser, es una belleza, me dan ganas de pasar la noche con ella… mirá, mirá la paella que están haciendo en Cocineros Argentinos. ¡Con lo caro que está el azafrán y esos bichitos de mar! La miro y babeo más que Bonelli hablando de ajuste. Te juro que me casaría con esa paella… ¿Teléfono? ¿Quién interrumpe mis deseos?

TINELLI: Buenas tardes, Señor.

DIOS: Buenos días. Todavía no almorcé.

TINELLI: Buenos días, entonces. Le habla Marcelo.

DIOS: ¿Me estás cachando? Ese chiste es más viejo que mi hijo. A mí no, papito. ¿Te pensás que esta barba es postiza?

TINELLI: No, Señor, no es una broma. Soy Marcelo, el conductor.

DIOS: ¡Muñeco, querido! Tenemos que hacer algo con ese jopo, creo que este mes no agoté el cupo de milagros capilares, dejame chequear…

TINELLI: Señor, no soy Gallardo. Soy el número uno de la televisión desde hace 20 años. Empecé con el temita de los alfajores y ahora soy un referente.

DIOS: ¿Garcé? ¿En qué canal estás? Nunca te vi...

TINELLI: Garcé, no, Señor... ¡Tinelli! Marcelo Tinelli... ¡El vicepresidente de San Lorenzo!

DIOS: Ah, ¡Cómo andás, gomazo!

TINELLI: Acá andamos, contento. Mi gestión en San Lorenzo es brillante. ¡Hasta una Libertadores logramos!

DIOS: ¡Jajajajajaaaaaa! ¡San Pedro! Tengo un muchacho acá en el teléfono que me dice que San Lorenzo ganó la Libertadores por su gestión… ¡Jajajajaja! Me hace reír tanto que tengo miedo que me vuelvan las hemorroides, es terrible eso de andar con la mochila para afuera…

TINELLI: Siento que se está burlando de mí, Señor.

DIOS: Nada que ver, Marce. Escuchame, volviendo a San Lorenzo: se deberían actualizar un poco. Eso de ser nómade es de la Era Paleozoica. Quédense en un lugar y no jodan más.

TINELLI: Dejemos al Ciclón de lado. Lo llamo por otro tema.

DIOS: Mirá, Marce, el mandamiento es claro: “No desearás la mujer de tu prójimo, por más que se haya puesto tetas nuevas, el dorima la descuide o no la atienda como se merece”.

TINELLI: Señor, escúcheme, por favor. Lo llamo porque quiero ser Presidente de AFA.

DIOS: ¿Presidente de qué? ¿Vos desayunaste con Chano? El presidente de la AFA es Luis Segura, papá. Por los siglos de los siglos. Y cuando se muera, será el hijo. Salvo que sea un boludo como Humbertito.

TINELLI: Ayer conseguí que el comité aprobara mi candidatura. Hay elecciones en marzo.

DIOS: ¿Estás seguro? Mirá que los dirigentes de los clubes no son como Polino, y los Barras no se parecen mucho al fan de Wanda.

TINELLI: Lo sé, pero me quiero involucrar. Ya presenté un proyecto. Me dijeron que Pekerman y yo fuimos los únicos que presentaron algo por escrito.

DIOS: Pero mirá que eso es un quilombo. No es nada fácil lidiar con tantos equipos y la Selección, los vómitos de Messi, las mariconeadas de Di María y las pelotas que cuelga Higuaín. Haceme caso, mejor seguí cortando polleritas, gomazo.

TINELLI: Señor, me da la sensación de que Usted no va a colaborar conmigo.

DIOS: Toda la ayuda que tenía para San Lorenzo se la gastó Francisco con la Copa, Marce.

TINELLI: ¡No me importa! ¡Yo solito voy a derrocar el imperio grondonista!

DIOS: A ver.. esperá un segundo que te quieren hablar alguien acá… Tome, Altísimo, dígaselo Usted...

TINELLI: ¿”Altísimo”?

GRONDONA: Hola pibe.

TINELLI: Hola, Don Julio.

GRONDONA: Ni se te ocurra. ¿Viste que Dios tiene un portero acá arriba que se llama San Pedro? Bueno, yo abajo tengo otro portero que se llama Luis. Y en los mano a mano, sale como Orión.

TINELLI: ¡¿Me está amenazando?!

DIOS: Hola, hola... ¡Holis! Marce… otra vez yo. ¿Algo más querías decirme? Metele pata que tengo un hambre que ya no me deja pensar.

TINELLI: Estoy indignado.

DIOS: Sí, yo también. ¿Viste lo que está la cebolla? ¡$45 el kilo! ¡Estamos todos locos!

TINELLI: Señor, siento que me está esquivando.

DIOS: Noooo, ¿esquiando? Imposible. Tengo la cadera jodida.

TINELLI: Bueno, esto ya no tiene sentido, voy a cortarle.

DIOS: ¿Estás seguro, Marce? A mí me parece una buena mina Guillermina...

06 agosto 2015

EL PANADERO HABLA CON DIOS

06 agosto 2015

DIOS: ¿Cómo que la NASA encontró un cangrejo en Marte? ¡Si yo ahí no creé nada! Una cosa es que se metan con Clarín y otra es que se metan conmigo. El monopolio de la creación es mío. Hace millones de años que empecé con esto, y hace como 2.000 que mandé a mi hijo para empezar la campaña de marketing. Acá ya no se respeta nada. Seis días laburé...seis!! ¿Teléfono? ¿Lo único que falta es que me llamen de Movistar para cambiar el plan?... Sí, ¿Quién habla?

PANADERO: Hola, Señor. Soy el Panadero.

DIOS: ¡Al fin! Hace media hora que te hicimos el pedido. Apurá con los bizcochitos de grasa que ya no sé qué hacer para estirar el mate. Encima San Pedro está a las puteadas porque le regalaron un mate uruguayo que pierde por todos lados, parece el Vélez de Russo. En fin, hablando de mates uruguayos: no hay porongo que le venga bien.

PANADERO: Se confunde, Señor. Yo no le tomé ningún pedido. Yo soy Napolitano.

DIOS: Ah, hubieras empezado por ahí. Disculpame, pero no puedo hacer nada por vos. Se la tienen que bancar. Les di al Diego en su mejor momento, salieron campeones de todo siendo un equipo muy pobre. Ahora tuve que equilibrar, por eso les mandé a Higuaín.

PANADERO: ¿Qué dice? No nací en Nápoles. Soy Adrián, el de la tele. El que quiso hacerse el gracioso y le salió mal.

DIOS: ¡Cómo andás, Chueco! La verdad es que sos bastante de madera como actor, eh. Aunque para ser sincero no llegás al nivel de Estevanez. Ese pibe es más malo que el ébola.

PANADERO: No soy Suar, Señor. Soy Adrián Napolitano, el que organizó el ataque a los jugadores de River en el partido de la Libertadores.

DIOS: Ah, sí, sí, ya te tengo, el famoso Panadero. Flor de boludo. A vos te mandan a espiar y se te ven los pies debajo de la cortina.

PANADERO: ¿Usted me vió? Entonces es verdad eso de que Usted todo lo ve.

DIOS: Todo todo no veo… Ahora estoy a full con Gran Hermano. Lo del Brian es una injusticia. En la Biblia está claro donde dice que cuando te pegan hay que “poner la otra mejilla”.

PANADERO: ¿Qué dice, Señor? Eso no está bien.

DIOS: Lo que pasa es que en aquellos tiempos no existía la Play Station, entonces entre los santos y los apóstoles nos divertíamos haciendo competencia de sopapos.

PANADERO: Entiendo. Pero yo lo llamaba por otra cosa. No sabe lo mal que la estoy pasando. No puedo salir a la calle. La gente me insulta ni bien me ve.

DIOS: Llamate dichoso, nene. Eso no es nada. ¡Imaginate si River llega a salir campeón de la Libertadores!

PANADERO: Justamente por eso lo llamaba...

DIOS: ¡Ahí sí! ¡Agarrate! Si River gana la Copa, te van a llevar en andas a Casa Amarilla, te van a poner en cuclillas y te van a empernar hasta que Riquelme deje de escupir.

PANADERO: Es que yo lo llamaba por ese tema… ¡River ya salió campeón!

DIOS: ¡Pero la puta madre! ¡Soy el Tuzzio del Cielo, siempre el último en enterarse, viejo! ¿Cómo no me avisaron? ¿Cuándo fue?

PANADERO: Anoche, Señor. Ganó 3-0, en el Monumental.

DIOS: Esto es culpa de San Pedro, que pone la novela turca a la hora de los partidos. Yo no sé si es por la historia de amor o porque le gustan las mezquitas… ya veo que se me hace musulmán. Me dijeron que Alá anda buscando alguien que le labure la puerta del Paraíso, no vaya a ser cosa de que lo tiente con unos mangos más y yo tenga que poner un portero más boludo que Mangeri.

PANADERO: Yo entiendo su preocupación, Señor. Pero le pido que me ayude, tenga misericordia.

DIOS: ¿Miss qué? ¿Miss Concordia? Están buenas las entrerrianas.

PANADERO: Le pido que piense en mí.

DIOS: Jajaja… en vos… que siempre pensás en el prójimo... Dale, Pana, contate otro... ¿Querés que te cuente un chiste yo? Te cuento uno: El Chavo Fucks en bolas… jajajajajajaja.

PANADERO: Señor, no se ría de mí así...

DIOS: Cómo no me voy a reír. Si no fuera por Majul, serías el tipo más boludeado del país. Ni huevos tuviste de ser un barrabrava. Me hacés acordar a los boy-scouts: sin valentía para ser militares, y sin vocación para ser curas.

PANADERO: ¿Entonces no me va a ayudar?.

DIOS: Mirá, querido, lo único que te puedo conseguir es una pala.

PANADERO: Pero ya tengo trabajo, Señor. No soy un vago.

DIOS: La pala es para que hagas un pozo, querido. Capaz si lo hacés bien profundo llegás a China. Ahí vas a tener paz, y se come con picante, te va a gustar. Mirá, hace poco le dije lo mismo a uno que le decían el Puma y andaba con un quilombo parecido al tuyo, y está allá en China, lo más tranquilo. Hasta mete los penales, imaginate.

PANADERO: Gracias por el consejo, Señor.

DIOS: Pero ojo, calculá bien el pozo, mirá que si llegás a salir en Japón, te vas a tener que morfar a River jugando el Mundial de Clubes.

23 julio 2015

ARRUABARRENA HABLA CON DIOS

23 julio 2015

DIOS: Don Julio, escuche ésta: “Maradona no se dio cuenta de que le faltaban 80 millones”. ¡Es increíble! ¿Mire si no se va a avivar que le están currando casi 100 palos? Se le escapó la tortuga al Diego. A ver qué más pasa allá abajo… “Xipolitakis está deprimida”… “Macri defendió las estatizaciones”... Bueh, por suerte estamos acá arriba, Don Julio. Disculpe que no para de sonar el celular. ¿Quién me interrumpe ahora?

ARRUABARRENA: Qué tal, Señor. Habla Rodolfo.

DIOS: ¡Fito, querido! ¡Tantos años! “Ma-ri-po-sa tec-ni-cooooo-loooor”. Che, qué fuerte estaba la Roth. Quién iba a decirlo, vos... con esa cara… ¿Qué caramelito te estás comiendo ahora?

ARRUABARRENA: No, Señor. Ese Rodolfo ya pasó de moda. Yo soy el Rodolfo posta.

DIOS: ¡A vos te quería agarrar, De Paoli! Cada vez que tira un caño mi hijo, le gritan: “Qué viva el fútbol, Jesú Cristo”. ¿No podés cambiar de frase?

ARRUABARRENA: Soy Rodolfo Arruabarrena, el entrenador de Boca. Llamaba para...

DIOS: ...agradecerme, es lo mínimo que podés hacer pibe. Pasaste de “Arruabarrena con el barredor va a la barra a pedir una birra” a dirigir Boca… Qué bárbaro… ¿Qué más querés? Hace dos meses me dijiste que estaban “dulces”, que tenían una “torta” de jugadores, y que a River se lo iban a comer “crudo”. No quise ser menos y te mandé un Panadero. ¿Te llegó?

DIOS: ¿Otra vez vos, Vasco? ¿Qué más querés? Hace dos meses me dijiste que estaban “dulces”, que tenían una “torta” de jugadores, y que a River se lo iban a comer “crudo”. No quise ser menos y te mandé un Panadero. ¿Te llegó?

ARRUABARRENA: ¿Usted lo mandó?

DIOS: No, mentira. Pero le quería poner un poco de pimienta a la charla.

ARRUABARRENA: Señor, no me causa.

DIOS: No importa que no te cause, Vasco. Hace 20 años que Larry de Clay no hace reir a nadie y no para de laburar.

ARRUABARRENA: Bueno, pero yo no lo llamé para hablar de eso.

DIOS: Ok, bancá que me siento en el escritorio así hablamos tranquilos.

ARRUABARRENA: ¡Señor!

DIOS: Perdón, perdón. Se me escapó. Decime, dale... ¿qué querés, Vasco?

ARRUABARRENA: Mire, yo soy un buena gente, siempre trato de hacer las cosas bien…

DIOS: Bueh, más o menos. Más de una vez te vi poner a Monzón y Marín de titulares…

ARRUABARRENA: Me refiero a que soy Cristiano… buen tipo…

DIOS: Será buen delantero, pero... ¿Cristiano buen tipo?

ARRUABARRENA: Me parece que no me está entendiendo, Señor.

DIOS: No soy el único, Vasco. Hay 30 que tampoco te entienden y los ves todos los días.

ARRUABARRENA: Voy a ir directo al grano, quiero hablarle de la final de la Copa.

DIOS: No me hagas acordar... de solo pensar en esa final Di María ya se está desgarrando.

ARRUABARRENA: No, Señor. Me refiero a la final de la Copa Libertadores. ¿Usted podrá influir en el resultado?

DIOS: Ah, me cagaste. Para eso tenés que hablar con el Todopoderoso. Anotá: todopasa@yahoo.com.ar

ARRUABARRENA: ¿Pero usted no puede hacer nada por mí?

DIOS: No sé si te lo merecés, Vasco. Vos te juntaste con los violentos. Te reuniste con la Barra en el hotel.

ARRUABARRENA: ¿Cómo sabe? Entonces es cierto que usted todo lo ve.

DIOS: En realidad veo TN. Se vio perfecto en la cámara de seguridad.

ARRUABARRENA: Bueno, me cansé. ¿Me va a ayudar o no? ¿Usted no hace milagros?

DIOS: ¿Yo? ¿Milagros? No, milagros hace Demichelis. Con esa caripela mirá la minita que pegó. Eso es más groso que multiplicar un par de panes.

ARRUABARRENA: Señor, me cambia de tema todo el tiempo. Yo le hablo en serio. Estoy pasando un momento muy malo. Aparte River ya está clasificado al Mundial de Clubes mientras nosotros jugamos el torneo local. Ayúdeme, siento vergüenza.

DIOS: Vasquito. Escuchame, vergüenza no. Vergüenza debería tener el Pipita, que no embocó el penal y se hace el guapo en un boliche en Ibiza...

ARRUABARRENA: ¿Puede hacer que al menos River no salga campeón? Estoy dispuesto a negociar algo.

DIOS: Mirá, justo estamos necesitando unos billetes, porque acá arriba no existen los Precios Cuidados, y el whisky que tomamos con San Pedro es importado. Ponerse en pedo sale una fortuna acá arriba.

ARRUABARRENA: ¿Me está insinuando que le compre alcohol para perjudicar a River?

DIOS: Claro, Vasco... ¿Qué querés que te pida? ¿que me lleves a Tecnópolis?

ARRUABARRENA: Bueno, si hay que poner plata para bajar a River, la pongo.

DIOS: Como dice el Capítulo 4, versículo 3-32 del Libro de San Teo: “Mandá los verdolagas”.

ARRUABARRENA: Ok, Señor. Mañana mismo le hago el depósito.

DIOS: Perfecto, pibe. Te dejo porque me voy a ver el DVD de los goles de Messi en los mundiales, dura 1 minuto y te incluye las repeticiones desde 4 cámaras distintas.

09 julio 2015

MASCHERANO HABLA CON DIOS

09 julio 2015

DIOS: Che, San Pedro, me escribe una griega por “wasap”, preguntando si puede entrar un rato a tu cabina. Quiere manejar ella misma quién viene acá y quién se va para abajo. ¿Estamos todos locos? A ver la foto de perfil… apa… pechugona la piba esta. Bueno, capaz le podemos dar el gusto y… ¡Uh! ¡Será de Mí! ¿Quién llama ahora?


MASCHERANO: Señor, buenas tardes.

DIOS: Buenas tardes serán para vos, pibe. Tengo una semana de mierda.

MASCHERANO: Yo también, Señor. ¿Qué le pasó?

DIOS: Estos boludos de Argentina perdieron la Copa América y me están gastando de todas las constelaciones. Zeus me tiene los huevos por el suelo con lo de cebollitas. Encima me acaba de llegar la factura del vidrio que se rompió en Plutón con el el pelotazo de Higuaín.   

MASCHERANO: Me alegra que esté en tema. Justamente de eso le quería hablar, Señor. Soy Masche.

DIOS: ¿Más Che? Flaco, el comunismo se terminó hace rato. Es un verso que nunca se afianzó, como Principiano, como Fredes, como Sixto Peralta. Aparte, dejen de joder a los muertos. Más que el Che Guevara no vas a ser nunca, por más que te dejes la barba y te compres la boina en un local for export en Cuba….

MASCHERANO: No, Señor, soy Javier Mascherano. El subcapitán de la Selección Argentina.

DIOS: Daaaaaale, mirá si me voy a tragar eso. Ese tipo jamás me va a llamar a mí. No me necesita. Es como que me llame Chuck Norris o Mac Gyver. ¿Quién sos?

MASCHERANO: Le juro que soy Mascherano.

DIOS: A ver... ¿darías la mitad de tu fortuna por ser campeón con la Selección?

MASCHERANO: Sin dudarlo un instante.

DIOS: Bien, vamos descartando a varios jugadores. Va otra: ¿corriste más de un kilómetro en la final?

MASCHERANO: Varios más, Señor. Corrí hasta que mis piernas no dieron más.

DIOS: Ya casi no me quedan dudas. A ver... ¿erraste algún gol en esta final o la del Mundial?

MASCHERANO: No, Señor.

DIOS: Entonces sos Mascherano, no hay dudas. Contame, ¿en qué te puedo ayudar Yo a vos?

MASCHERANO: Doy todo de mí para Argentina, pero no logro que mi equipo salga campeón. Siento que tengo una maldición.

DIOS: Maldición tienen los griegos, que se los quieren garchar todos allá en Europa. ¡Relajá, Masche! Si vos tenés una maldición qué le queda a los hinchas de Gimnasia...

MASCHERANO: Le estoy hablando en serio, Señor. ¡Quiero salir campeón! ¡Odio salir segundo! ¡De los segundos no se acuerda nadie!

DIOS: Eso es mentira. ¿No viste que recién hablamos del Lobo?

MASCHERANO: ¿Usted me está cargando? Si es así venga ya mismo para acá y lo arreglamos mano a mano...

DIOS: Tranca, Javi, ¡tranca! Tomate un valium y escuchame bien. ¿Vos querés ser campeón?

MASCHERANO: ¡Claro!¡Sigo recaliente, Señor! Perdimos justo contra esos chilenos traidores que en el 82 nos vendieron y son unos soret...

DIOS: Che, che… la boquita, pibe. Hacé de cuenta que hablas con Grondona. Los chilenos son un error del sistema, acá tengo a un flaquito de anteojos tratando de solucionar el problema, está hace unos meses toqueteando el servidor. En cualquier momento pasa el antivirus, un par de terremotos, un tsunami, algún que otro tornado y listo. Son los inconvenientes de programar el mundo en siete días, viste. No fue fácil.

MASCHERANO: Ayúdeme, Señor, ¡estoy desesperado! ¿Soy yo el problema? ¿Tengo que abandonar la Selección? Si es así, dígamelo y doy un paso al costado.

DIOS: Masche, no sos vos. El primer problema son los alemanes, que los hice con una tecnología tremenda. Así que del Mundial olvidate.

MASCHERANO: ¿Entonces?

DIOS: Te vas a tener que conformar con la próxima Copa América, pero vamos a tener que meter unos cambios.

MASCHERANO: ¿Qué cambios, Señor? Para eso está el Tata.

DIOS: Ese tiene que ser el primer cambio. ¿Cómo te ves de DT? Capitán, número 5 y director técnico.

MASCHERANO: ¿No será mucho?

DIOS: El otro problema son los jugadores. Yo pondría a Martín Bossi en lugar de Messi. Va a correr más, seguro. Encima, se van a cagar de risa. Y quién te dice… capaz te clava un golcito.

MASCHERANO: Pero Señor, Lío es el mejor del mundo...

DIOS: Si, el Titanic también era el mejor barco del mundo. Pero bueh, sigamos. ¿Viste Higuaín? Bueno, no lo vas a ver nunca más. Y al flaquito ese de barba, tatuajes y abdominales marcados… ¿cómo es que se llama? ¿El Potro Lavezzi? Decile que se dedique a animar festejos de divorcios.

MASCHERANO: ¿Y quién va a jugar arriba?

DIOS: Meté algún sparring arriba, o un potus...  incluso podés poner al Burrito Martínez, que es como un potus pero aunque sea respira.

MASCHERANO: Usted me está proponiendo borrar a medio equipo.

DIOS: No. Medio equipo y el técnico. ¿Cómo te ves?

MASCHERANO: Es muy raro lo que me propone, Señor. ¿No hay otra solución?

DIOS: Podrían intentar clonándote. Con dos o tres como vos, capaz es otra cosa. Aunque nunca se clonó un ser humano, primero deberíamos probar con Zabaleta. Por si sale mal, viste... para que el daño no sea tan grande.

MASCHERANO: Eso me parece muy peligroso.

DIOS: Peligroso era tener a Fede Fernández de central y no dijiste nada. Bueh, por lo menos podrían empezar con dejar de jugar con la camiseta de Racing.

MASCHERANO: ¿Usted cree que eso puede ayudar?

DIOS: Sin dudas, y más aún si se ponen una azul y roja. Capaz que hasta empieza a rendir Messi...

MASCHERANO: No estoy seguro.

DIOS: Lo mismo decía el Indio Vega.

MASCHERANO: Bueno, bueno… me voy a entrenar, cualquier cosa lo vuelvo a llamar.

24 junio 2015

AMARILLA CHARLA CON DIOS

24 junio 2015

DIOS: Nada como una buena cascada a esta hora de la noche… Total... apunto para Bariloche y los boludos piensan que está nevando… a ver qué me tira Google Imágenes de la negrita esta que sale con el Tirri… ¡Teléfono! ¿Justo ahora? ¿Quién carajo llama? ¡Hola…!

CARLOS AMARILLA: Hola, ¿Dios?

DIOS: No, César Milani. Sí, papi, soy Dios. ¿Y vos?

CARLOS AMARILLA: Señor, mi nombre es Carlos, llamo por…

DIOS: ¡Aaah, no, no! ¡Carlos, con ese acento! ¡Dejen de llamar de Movistar para romper las pelotas! No quiero cambiar el plan, el 3G me anda como el ojete.

CARLOS AMARILLA: No, Señor, no le llamo de Movistar. Soy Amarilla.

DIOS: ¿Amarilla? Otro esquizofrénico que se cree Lisa Simpson... Escuchame, no hagas lo que estás por hacer. Tranquilizate. Apoyá el cuchillo en la mesada, Lisa. La vida tiene mucho para darte todavía.

AMARILLA: Disculpe, Altísimo, pero hay un error. Soy Carlos Amarilla. Árbitro paraguayo. Lo llamo para…

DIOS: ¿¿¿Para qué???

AMARILLA: Eso es lo que le estaba por decir, Señor, le llamo para…

DIOS: No, no, no. ¿”Para” qué? ¿Paraguayo? Se escucha con lluvia acá. Y eso que estamos arriba de las nubes, jeje.

AMARILLA: …

DIOS: Acá tengo tu ficha. ¿De verdad te llamás así? ¡Un árbitro Amarilla! Es como que una hija del Diego se llame “Blanca”. Pero bueh, hay una cantante Violetta, un wachiturro en el Manchester que se llama Rojo… En cualquier momento Scioli tiene un hijo y le pone Naranja.

AMARILLA: Mire, Señor, no tengo mucho tiempo. En mi país me suspendieron por un tema de escuchas…

DIOS: Sí, sí, ya sé, no me tenés que explicar. Se supone que veo todo, no soy Lunati. Don Julio dijo que cuando dirigías vos, los partidos de Boca estaban más arreglados que los dientes de Tévez.

AMARILLA: Son infamias, Señor. Yo soy un paladín de la imparcialidad. Una extensión de la Justicia.

DIOS: Una extensión de la VISA, serás vos... ¿Cuánto cobraste por tirar al bombo al Corinthians?

AMARILLA: Señor, me ofende. Yo soy un árbitro reputado.

DIOS: Madorrán también era un árbitro reputeado, y mirá cómo terminó. No te olvides que yo veo todo, lastrachipá.

AMARILLA: Sucede que genero incomodidad para el establishment del fútbol. Soy uno de los jueces más relevantes de Latinoamérica. Me quieren sacar del medio, como a Fayt. Ayúdeme a volver a mi actividad.

DIOS: Dejate de joder, Yellow. Escuchate este, que me acaba de pasar Don Julio. Dice que en La Boca te dicen aguinaldo: sos el mejor refuerzo del año. ¡Es buenísimo! jajajaja ¡Es espectacular á á á á!

AMARILLA: No estoy para bromas, toda la opinión pública está en contra mío. No quiero que me sancionen.

DIOS: Es un caso parecido al de Luis Suárez en el Mundial de Brasil. A los dos los suspendieron por morder.

AMARILLA: ¡Las escuchas son apócrifas! Quiero demostrar mi entereza, ¡ayúdeme!

DIOS: Mirá, Carlos, a mí lo único que me “entereza” es pagar la tarjeta de Garbarino antes que me empiecen a cobrar intereses. Me endeudé hasta el culo comprando una máquina de pan, y al final ni la uso. Mi hijo me cagó a pedos, me dijo que me dejara de joder comprando boludeces, que si necesitaba pan él me lo multiplicaba.

AMARILLA: ¿Si yo le pago, usted me va a ayudar?

DIOS: El que quiere celeste... mezcla Amarilla con verdolagas. No menos de un millón.

AMARILLA: ¿Un millón de tarjeta, tiene?

DIOS: Qué querés, Charly… acá los precios están por las nubes.

AMARILLA: Pero… Señor....  yo no tengo ese dinero.

DIOS: Carlitos, no te hagás el vivo. Yo sé lo que cobrás, adentro y afuera de la cancha. Poné la que hay que poner, y en la próxima Copa Libertadores se lo cobrás a Angelici.

AMARILLA: Mañana mismo le hago llegar todo. No sé cómo agradecerle.

DIOS: No pasa nada, macho. Si podés, conseguime un Iphone 6, que en Ciudad del Este te los dan por dos mangos.

AMARILLA: Cómo no, Señor. Lo que sea.

DIOS: Bueno, ahora te corto porque tengo que ir al Chino a comprar unos patys, que me prometió que no iba a pagar las heladeras.

AMARILLA: No lo molesto más.

DIOS: Más te vale que no vuelvas a hinchar por acá. Mirá que ya te mandaste una cagada; y vos sabés, Charly, que dos amarillas… es roja.

10 junio 2015

MESSI CHARLA CON DIOS

10 junio 2015

DIOS: A ver qué dicen los diarios…. acá también el paro tuvo buena adhesión. Pompilio, por ejemplo, el martes no hizo nada, estuvo todo el día encerrado en su cuarto con una rubia... quién pudiera darse esos lujos… ¿Teléfono? A esta hora, ¿quién puede ser?

MESSI: Hola, acá Lío.

DIOS: Giordano, ¿sos vos? Conjugá un verbo, querido. Siempre lo mismo, hasta a mí me dan ganas de pegarte.

MESSI: No, no soy peluquero. Soy jugador de fútbol. Lío.

DIOS: Puta madre, ¿Otra vez quilombo con el fútbol? ¿Saltó la estafa de las apuestas? ¿Qué hora es en Zurich?

MESSI: Soy la Pulga, Señor.

DIOS: No te puedo creer. Hace poco terminé con las termitas en la pata de Gerardo y ya aparece otra plaga.

MESSI: Señor, soy Messi. Lionel Messi.

DIOS: Ah… felicitaciones, ¡campeón!

MESSI: Gracias, Señor. Ganar la Champions fue muy difícil.

DIOS: Lo decía por tu jermu. Está bárbara la morocha. Se mantiene ahí arriba, como la cotización del dólar.


MESSI: Mi papá me enseñó que no hay que desear la mujer del prójimo. Es uno de los mandamientos.

DIOS: Decile a tu papi que pagar los impuestos en España también es un mandamiento.

MESSI: Lo noto un poco agresivo, Señor.

DIOS: Es que vos jugás en una liga muy liviana. Te parecés a un culo del concurso Reef: te miran todos, pero nadie se atreve a tocarte. Ni una patada te tiran. Si venís a jugar a la intercelestial durás menos que Carlos Bueno en un mano a mano con Orión. ¿Por qué no te venís a jugar un día?

MESSI: Es que estoy concentrado con la Copa América.

DIOS: No lo conozco, che. ¿De qué está hecho ese trago? ¡Qué raro que San Pedro no me haya comentado nada! Con lo que le gusta el chupi.

MESSI: Señor, la Copa América no es un trago, es un torneo organizado por la Conmebol…

DIOS: ¿Y qué tiene que ver Wanda en todo esto?

MESSI: ¿Wanda? ¿Qué dice?

DIOS: La come bol, pibe. ¿No escuchás lo que decís?

MESSI: Le decía que la Copa América es un torneo donde juegan los países de esa Federación.

DIOS: Ah, flashé cualquiera. Estos hongos que crecen en las nubes me están pegando para el carajo. Debe ser por lo pesticidas que tira Monsanto. ¿Lo tenés a Lavezzi ahí?

MESSI: ¿El Pocho? Sí, está con Banega, semi desnudo, boludeando con una webcam.

DIOS: Decile que estoy al tanto de que el país invitado es Jamaica. Que no se pase de listo. Que cambie la camiseta y nada más.

MESSI: Sí, Señor, le digo. Yo lo llamaba porque tuve una temporada muy buena en España.

DIOS: A ver, acá hay una nota de un muchacho... un tal Souto. Dice que vos sos yo. Que sos más grande que Pelé y Maradona juntos. No le hagas caso a lo que dice el periodismo porque sino van a terminar como Román y Pagani. ¿Cuánta le pusiste para que diga esas pavadas?

MESSI: Es un seguidor mío, Señor

DIOS: Tené cuidado con los seguidores, Lio. Mi pibe arrancó con 12 y uno lo cagó.

MESSI: Voy a tomar el consejo. Entonces, como le decía Señor, necesito su ayuda.

DIOS: Si necesitás unos mangos, todavía no cobré. El Todopoderoso anda con algunos temitas. Se la pasa hablando larga distancia a Suiza, está arreglando unos asuntos.

MESSI: Pero… no entiendo… ¿El Todopoderoso no es Usted?

DIOS: No, querido. Yo soy un empleado más, como los de la ferretería de Sarandí. Acá arriba maneja todo Don Julio.

MESSI: Yo lo llamaba porque los argentinos se quejan de que en Barcelona gano todo y en la Selección no gano nada.

DIOS: Claro, pero en Barcelona tenés a Iniesta y en la Selección a Biglia. Es como comparar un Audi A5 con un Renault 4 a GNC, o la dentadura de Tévez con la que se hizo Marianito Iúdica…

MESSI: Sí, tiene razón, pero vio cómo es la gente. Todos me echan la culpa a mí, que no corro, que no hago goles, que vomito…

DIOS: Lio, yo te ví. ¡Desayunabas con nafta, hijodepú! Parecías un atleta olímpico entrenando para batir el récord en jabalina: lanzabas todos los días.

MESSI: Ya no me pasa más eso. Estoy haciendo una dieta para perfeccionarme. Es que yo quiero ser como Maradona.

DIOS: Empezá por buscarte una rubia teñida con cara de galleta.

MESSI: No, señor. Yo quiero ser como el Diego, pero no con las mujeres.

DIOS: Entonces tené muchos pibes; comprate un aire comprimido; arrastrá las frases; peleate con Toresani; pegá onda con Guillote, el Mancu… y, sobre todo, estirá mucho la E.

MESSI: Me refiero a que quiero ser ídolo.

DIOS: Bueno, Lionel, tampoco me pidas milagros. Sos un grandísimo jugador, pero tenés menos carisma que el hijo de Leuco.

MESSI: Yo quisiera salir campeón con la Selección. ¿Al menos me puede ayudar a eso?

DIOS: ¿A mí me venís a pedir un título con la Selección?  ¿Por qué no vas a reclamarle a Rodrigo “defino por arriba” Palacio?  Podemos negociar esta Copa América. Pero no me pidas más.

MESSI: ¡Es un gran comienzo, Señor! ¿Cómo se lo puedo agradecer?

DIOS: Preguntale a Garay cómo se llama la jermu. Me dijeron que es un terrible cañón y no la puedo encontrar en Internet.

MESSI: No puedo hacer eso Señor, debo fidelidad a mi familia.

DIOS: OK, entonces mandame un pisco chileno. El mejor, no seas pijotero, eh. Y rezate catorce padrenuestro y diez dondiegonuestros. Si no sabés qué es, metete en wikipedia.

MESSI: De acuerdo. ¡Qué emoción levantar un trofeo con mi Selección! Le agradezco muchísimo.

DIOS: Te corto que empieza el programa de Guido Kaczka. Pero antes haceme un favor, querido. No le des más los crayones a tu hijo. Fijate el desastre que te hizo en el brazo.

MESSI: Adiós, Señor.

DIOS: Amí, amí.

28 mayo 2015

BLATTER CHARLA CON DIOS

28 mayo 2015

DIOS: ¿Che, San Pedro? ¿Ese muchacho Brancatelli es de los nuestros? Es un crack justificando lo injustificable, hay que traerlo para arriba. Quizás nos sirva para explicar la matanza de los indios por los reyes católicos. Uh… ¿Teléfono a esta hora? Me cago en Mí… ¿Hola?

BLATTER: Hola Señor. Buenas noches.

DIOS: Buenas noches serán para vos. Yo estoy constipado hace unos cuantos días. Ando más seco que un jubilado el día 25.

BLATTER: Señor, no quiero importunarlo, pero solo Usted me puede ayudar. Soy el jefe máximo del fútbol.

DIOS: Si sos otro pelotudo que llama de la cárcel, a mí no me vas a hacer el cuento del tío.

BLATTER: ¡No me corte! Lo estoy llamando desde Europa, ¡Soy Joseph!

DIOS: Pep, ¡querido! A vos te falta aprender de Larry de Clay: nunca tenés que bajarte de un éxito. A vos solo se te ocurre irte del equipo en el que está Messi, Iniesta, Xavi y el novio de la colombiana.

BLATTER: No, Señor. No soy Pep Guardiola. Soy Joseph Blatter. El presidente de la FIFA.

DIOS: ¿Blatter? Mmm. A ver… Dejame chequear en el sistema. Sí, acá está. Don Julio te reservó una habitación doble con vista a la bóveda de la FIFA, pegadita a la de él. Si es por cambios o reembolsos, te paso el mail de mi contador y lo arreglas con él.

BLATTER: No, Señor. No lo molesto por esos temas. Si lo manejó Don Julio yo duermo tranquilo…

DIOS: ¿Qué pasó, pibe? ¿Tuviste algún inconveniente con el detergente? ¿Falló el lavarropas?

BLATTER: ¿Cómo? No lo entiendo, Señor

DIOS: Digo... ¿Se complicó lo del lavado? Mirá que desde acá arriba veo todo, eh.

BLATTER: ¡Por esas viles mentiras lo estoy llamando! ¿Puede creer que la justicia acusa a algunos nobles e intachables directivos de la FIFA por fraude, chantaje, y lavado de dinero?

DIOS: ¿Y qué esperabas, que los nominen para algún Premio Nobel? Si son más desordenados que la cara de Maxi Diorio.

BLATTER: Entienda, Señor. Me quieren ensuciar a mí, que soy el hombre más transparente del mundo, un democrático, una persona que aboga por un deporte limpio, igualitario, justo...

DIOS: Blah blah Blatter… con boludeces, no. Yo soy Dios. Te repito: veo hasta lo que no quiero ver, como a Carmen Barbieri teniendo relaciones sexuales.

BLATTER: Y yo no veo lo que no quiero. ¿O se olvida que me hice el zonzo con la mano de Maradona en el 86? Le pido que sea bueno, devuélvame un centro alguna vez.

DIOS: Josecito, oíme bien. Vos me hacés acordar a Mouche. Tirás un centro bien y los otros dos mil los mandás a la tribuna. Además, no te puedo ayudar si ustedes no hacen lo mismo. ¡Ganan siempre los alemanes, viejo! Dios es argentino, no te olvides. Y Messi también.

BLATTER: Ya le di 4 balones de oro. ¿Qué más quiere? Tengo que disimular un poco.

DIOS: Pero lo de la final del Mundial fue muy obvio. Eso de hacer que Messi no juegue fue muy alevoso…

BLATTER: Pero si Lionel jugó…

DIOS: Dale, Pep. ¿Vos te pensás que yo me voy a creer el verso de que ese que entró con la 10 de Argentina era Messi? Si tenía menos movimiento que Las Toninas en junio...

BLATTER: No sé qué dice, Señor. Era Lío.

DIOS: Lío es el que tenés ahí abajo, parece el Bailando cada vez que puntúa Polino. ¡Qué quilombo! Pero, decime, para qué llamabas...

BLATTER: Señor, le tengo que pedir un favor. ¿No existe la chance de bajar a Don Julio de allá arriba? Él solucionaría este caos en media hora.

DIOS: Ese deseo pedíselo al Cosmos, acá en tu ficha dice que te gusta la astronomía.

BLATTER: ¿Astronomía? ¿Yo?

DIOS: Sí, acá dice que te especializás en cometas.  

BLATTER: No se burle, Señor.

DIOS: Es que no me queda otra. Don Julio es intransferible, es el que pone la biyuya para mantener la estructura celestial. Los viáticos de los ángeles se dispararon. La inflación está por las nubes. Literal.   

BLATTER: ¿Don Julio paga por estar ahí arriba?

DIOS: Claro, él iba directo al Infierno, pero intercedí y terminamos arreglando.

BLATTER: ¿Entonces no me va a ayudar?

DIOS: Y, dejame ver. Algo podemos hacer… vos sos amigo de Don Julio… y los amigos del Todopoderoso son mis amigos.

BLATTER: ¿El Todopoderoso? ¿Pero ese no es Usted?

DIOS: Ojalá, pibe. Eso es marketing. El Todopoderoso es Don Julio, que acá me está hinchando las pelotas para que te dé una mano.

BLATTER: ¡Muchas gracias, Señor! No sé cómo agradecerle…

DIOS: Rezate 100 padres nuestros, que este mes venimos medios flojos y todo suma, ¿viste?

BLATTER: De los 100, hacemos 50 y 50, ¿le parece?

DIOS: Bueh, no aprendés más... Un abrazo, querido. Que la suerte te acompañe. Y mandame algún reloj de cortesía, el que usa Federer.

BLATTER: Ando corto de plata. ¿Puede ser un Tubby 4? El chocolate de acá es el mejor del mundo.

DIOS: Dale, ponete las pilas. Te corto, parece que a una mina de Gran Hermano se le está escapando una teta y no me lo quiero perder.

13 mayo 2015

DARÍO HERRERA CHARLA CON DIOS

13 mayo 2015

DIOS: ¡Al fin! ¡Arrancó el Bailando! La vida vuelve a tener sentido. Encima, el primer que arranca a bailar es el turco de “Las mil y una noches”. No puedo esperar a verlo en la pista... ¡Uh! ¿El teléfono justo ahora? ¡Será de Mí! A ver… ¡Hable! ¡Hable!

HERRERA: Señor, no me torture. Por favor, yo no tengo nada de qué hablar. ¡No recibí plata de nadie!

DIOS: Uy, mamita. Últimamente me está llamando cada uno... Acá habla Dios. ¿Ahí abajo?

HERRERA: Señor, disculpe, es que estoy muy nervioso. Soy Herrera.

DIOS: ¡Popeye querido! Como afanaste con Bianchi en Vélez, eh. Es el único técnico que te hizo jugar. Tenías menos proyección que el cine kurdo. Ya sé: querés que resucite tu carrera como entrenador, ¿no?

HERRERA: No, Señor, le habla Darío.

DIOS: ¿Giustozzi? ¿El que se bajó de la candidatura? Y qué querés que te diga, pibe… Hiciste bárbaro. Desde acá arriba se te veía más complicado que Marengo en las Olimpíadas Matemáticas. Un banderazo de Arsenal juntaba más gente que vos.

HERRERA: No, Señor. Es lógico que no me conozca. Soy Darío Herrera, el árbitro que va a dirigir el SuperClásico.

DIOS: Mmm… ¿Darío Herrera? A ver… a ver... aaaacá está la ficha. Dice que estás bien dotado. ¿Es verdad lo del cuchillo de palo?

HERRERA: No, es broma Señor. Voy a dirigir Boca-River por la Libertadores. Es mi primera vez. No tengo gimnasia en estos asuntos.

DIOS: Ah… sos virgo y de Gimnasia, ahora cierra todo.

HERRERA: Señor, soy un árbitro profesional. No puedo ser hincha de ningún equipo.

DIOS: Me parece que vos sos como la Pradón, que por unos mangos se hacía fan de cualquier plantel.

HERRERA: Señor, lo último que soy en mi vida es coimero.

DIOS: Acordate que desde arriba veo todo. ¿Conocés a Angelici?

HERRERA: Sí, de nombre.

DIOS: Bueno, es el Presidente de Boca, ¿Sabías?

HERRERA: Sí...

DIOS: ¿Viste que en la oficina tiene un poster de Maradona?

HERRERA: Sí...

DIOS: ¿ Y qué hacías en esa oficina? ¡Viste que sos un corrupto! Cuando vos te compraste los jeans, yo ya andaba en bolas corriendo a unas minas acá arriba.

HERRERA: A Usted no hay quien le gane en la dialéctica, Señor.

DIOS: No sé qué significa eso, pero si es una moneda, también la acepto. Libras esterlinas, yuanes, yenes, yepes, cualquier cosa me viene bien. El costo de vida acá en las nubes se fue por la galaxia, está bravo. Igual decime, pibe, ¿para qué me llamaste?

HERRERA: Mire, Señor… Vio que yo nunca le pido nada, y como se viene mi primer partido internacional, quería que rezara por mí.

DIOS: ¿Vos ya dirigiste a Boca?

HERRERA: Sí, claro.

DIOS: Entonces sí dirigiste equipos de otro país. Tranqui, no pasa nada. Quizás hablan y alientan con otro acento, pero el juego es el mismo. Lo que no tenés que olvidarte es de las tarjetas.

HERRERA: Pero me dijeron que me daban efectivo.

DIOS: La amarilla y la roja, chambón. Ojo, que la amarilla no es la Gold. No vayas a anotar en la Visa porque después no podés comprar los pitos esos que tanto te gustan por Mercado Libre. Y yo pensé que Delfino era cometero… ¡Vos sos el Halley!

HERRERA: Señor, ¡escúcheme! Necesito su misericordia. Yo soy muy católico. Creo mucho en Usted. Deme templanza para tomar las decisiones. Deme claridad para discernir correctamente. Deme paz para administrar justicia. Deme sabiduría para...

DIOS: Uf… ¿en qué momento me pedís plata?

HERRERA: Basta, me cansé. La prensa inventa cualquier cosa. A mí no me eligió Boca, y tampoco me pagó Boca, ni soy hincha de Boca.

DIOS: Ah, ¿no? ¿Qué te pensás? ¿Que soy Annalisa Santi que me chupo un dedo y me saco una selfie?

HERRERA: Usted es el que menos debería prejuzgar.

DIOS: Lo que pasa es que vos te pasás de vivo. ¿Quién te dio mi teléfono?

HERRERA: Estaba anotado en la heladera de la casa de Schiavi. Somos vecinos.

DIOS: Ah, sí… Rolando me tiene que agradecer lo de Sandra Bullock toda la vida. Si habrá mojado el bizcocho gracias a ese mito. ¿Vos también sos de Lincoln? Riquísima esa galletita.

HERRERA: Sí, amo Lincoln, es mi lugar en el mundo.

DIOS: Sí, es el billete verde que más te gusta, el de Lincoln. Bueno, flaco, no hay mucho más que hablar. Te deseo éxito, y toda esas boludeces que debería decirte tu ídolo divino...

HERRERA: ¡Ya me corta! ¿Me va a dejar sin ayuda?

DIOS: Mmmm…. en realidad te propongo un canje. Yo puedo hacer que se te acredite la guita de la transferencia de Boca unas horas antes, pero necesito una mano. Ya se le pedí a Daniel Alberto, pero tenía todas menos la que yo necesitaba.

HERRERA: Dígame, si está a mi alcance, con todo gusto.

DIOS: Me está faltando la figurita de Soñora del album del 92. ¿Por casualidad la tenés?

HERRERA: Creo que la tengo repe. No me acuerdo si era ésa o la de Mc Allister, pero hay una que tengo repe.

DIOS: No, che, si tenés la del colorado mejor no. Los angelitos se tocan un huevo cada vez que pasa y queda muy feo. Te mando un abrazo. Y cuidá la guita que se va rápido...
 

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