NOVEDADES

28 octubre 2014

HORA DEL CAMBIO


28 octubre 2014

Imagino que cada quemero habrá pasado durante estos días por las mismas sensaciones que me han invadido a mí: tristeza, angustia, bronca, odio, resignación, reafirmación, desesperación, incertidumbre y yo que sé cuántas cosas más. Lo cierto es que me acuesto y me levanto pensando en el globo, que estoy en el laburo y pienso en el partido del domingo, me tomo el bondi y me acuerdo de Kudelka, llego a casa y pienso en Nadur, en la facu repaso la formación del equipo, recordando en cada apellido a su santa madre. Me voy al bar y alimento mi odio a la AFA, al SADRA, a la AAA, a Lopez Rega, a Grondona, a su descendencia, mi sirvo otra y ya odio hasta a la reputa madre que me pario quemero.

Así vivo, o sobrevivo, mi mujer me odia, pero me ve tan mal que ni se anima a dejarme, me dijo algo así como que le daba lastima, pero la verdad no llegue escucharla. Estoy como Huracán, sobreviviendo a todo esto, pasando el momento.

Supongo que todos debemos tener una visión de lo que nos está pasando, y una opinión formada sobre quiénes son los responsables de este triste, tristísimo, momento. Yo voy a tirar la peor teoría. Creo que todos somos responsables, en el sentido de que el club es de los socios, de que Huracán somos todos y que evidentemente no estamos pudiendo hacer las cosas como el globo se merece.

Antes de que me puteen, me apresuro en decir que si bien creo lo que recién dije, también entiendo que hay diferentes grados de responsabilidad. No voy a ser tan necio de creer que usted, estimado lector, tiene la misma responsabilidad que el presidente de la institución o un miembro de la “mesa chica” o de la subcomisión de Fútbol Profesional o el técnico del primer equipo, o Domínguez, Arano, Toranzo, Mancinelli, Mandarino, Martínez, Espinosa, Villaruel, Favalli, Toraza, Milla, Moreno y Fabianesi, Abila o Borghelo. Claro que no, aunque si usted, estimado lector, llega a ser uno de los que nombre me permito decirle que está conduciendo a Huracán a su desaparición, desechando la grandeza institucional, deportiva, cultural e histórica por la borda y que eso será recordado por todos los quemeros a través de las generaciones hasta el último día de la existencia de la vida humana.

“No será mucho?” me susurra la esquizofrenia al odio y pienso que quizás estoy un poco superado por toda la situación, que a lo mejor quién te dice, se despiertan y a en diciembre estamos ascendidos y clasificados a la libertadores, y estos pibes a los que les desee las peores cosas del mundo terminan siendo inmortalizados en nuestros corazones.

De todos modos, la realidad de hoy indica que a Huracán lo están condenando a ser Atlanta, Ferro, Platense o Deportivo Español. Es decir, que el club tal cual lo conocemos dejará de existir para pasar otro tipo de institución más chica, que pulule indefinidamente por las categorías del ascenso, pero con el agravante de contar con una deuda imposible y un crónico déficit operativo.

Por eso, creo que independientemente del resultado deportivo, de los tres gatos que hoy manejan el club, debemos darnos para el futuro reglas claras. Huracán no admite más esta forma de ser conducido, necesita consensos, más participación, necesita hacerse rentable, conseguir alguien que sepa de fútbol, darle lugar a otros actores de la vida del club y abandonar los personalismos. Ese es el cambio de paradigma en la política del club que creo que Huracán necesita, para abandonar esta triste realidad y dar un salto que nos permita olvidar estos años de profunda agonía.


Por lo menos así lo siento yo.
ADELANTADO QUEMERO @1mtrQuemero

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