NOVEDADES

16 septiembre 2014

ASÍ SE JUEGA UN CLÁSICO


16 septiembre 2014

Si te habrás abrazado con tu viejo en el 95, en aquel 3 a 0 en que Caldera se vistió de héroe en el Bosque para darnos una caricia al orgullo herido. Veníamos de años duros y aquel equipo del Profe entregaba la vida y corría cada pelota como si fuera la última.

Si habrás festejado en el 96, cuando llegaron a 1 y 57 con chances de darnos la vuelta en la cara. Sí, yo ya sé que vos también agarraste con fuerza ese último cabezazo del Pampa Sosa, estabas ahí, junto a Chiquito Bossio.

Imposible no recordar el último partido del Ruso en el 2001, aquel que dejó al ídolo con 4 kilos de menos por transpirar hasta el final la querida roja y blanca. Meses más tarde, el 3 a 0 del verano te encontraba en la tribuna del Minella llorando con tu hermano cuando el Tano Piersimone lo levantaba en andas con la copa.

Si habrás delirado en la goleada de todos los tiempos, aquel 7 a 0 que marcó un antes y un después en la historia de los clásicos. Ahí donde viste al león en su máxima expresión, mordiendo cada centímetro de la cancha con hambre de gloria, maltratando a un pobre lobito que pedía a gritos que terminaran el partido.

Si habrás sufrido en el 2007 cuando expulsaron a Caldera a los 3 minutos. Después llegaron los goles de Pavone y lo dimos vuelta de manera heroica con 10 hombres bajo la lluvia. Y vos estabas ahí, junto a tus amigos, con la emoción de ver soldados defendiendo tu casaca como si fuera la guerra más importante del mundo.

Y cuando pensabas que no existía forma de que el grupo demostrara más guapeza, en el 2008 aparecieron de nuevo, pero esta vez con 9. ¡Épico! El Chino se vistió de mago y con dos centros que fueron pases, habilitó al Lechuga que se elevó en las alturas como el mejor basquetbolista de la década.

Si habrás gritado en el 2009 el gol de Sánchez Prette, aquel día en que le quisieron esconder las pelotas al rey del bidón. Te abrazaste con la tribuna entera, se te caían las lágrimas, y ahí entendiste nuevamente lo que significa la entrega, que mística es no claudicar.

Si te habrás enamorado de aquel 3 a 0 que fue baile, el día que nos reencontramos con la Copa Libertadores después de conocer la noticia de la muerte del padre de Sabella. Y viste como todos los jugadores iban a dedicarle los goles, y comprendiste una vez más lo que simboliza la familia pincharrata.

Si habrás alentado desde tu casa en el 2011 en aquel 2 a 0 sin público visitante. Aquel día en que el Chavo se subió a la escoba, se vistió de Bruja y habilitó a la Gata para que enmudeciera a todo un estadio con un fierrazo cruzado. Sí, solos contra todos, como a nosotros nos gusta.

Si habrás celebrado el semestre pasado el día que Jara se burló de las estadísticas y sentenció el triunfo pincha en el Bosque después de casi 20 años. Imposible olvidar a esos hombres, que jugaron con intensidad, que fueron generosos con los compañeros, que demostraron inteligencia, que estuvieron concentrados, pendientes de los detalles, jugando a lo Estudiantes.

Como verán, se puede ganar, empatar o perder, en definitiva estamos hablando de fútbol. Pero nunca se puede negociar el sacrificio y la entrega. A los jugadores les pido que, si les queda alguna duda de cómo tienen que salir el miércoles a la cancha, repasen los partidos que les señalé más arriba...

Así se juega un clásico, así se defienden los colores de nuestra escuela.

Por lo menos así lo siento yo.
ADELANTADO PINCHA - @DrBidon
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