El señor con nombre de salsa fue lejos pero lejos la figura del partido. Sacó hasta un kilo de fideos que le tiraron con una cacerola desde la platea local y se le colaba (cuak) de un ángulo. Hablamos de Bologna. Señores fue un inmerecido 2-1 para los de Banfield visitando al triste Tigre, no son tres estos, son once, que le falta bastante para parecerse al coqueto mamífero. Teléfono para el Vasco, que el agua le empieza a llegar al cuello, esperemos haga honor a su apellido y pueda barrenarla (cuak)...
Por lo menos así lo vemos nosotros.
MF

