Los dos perdieron el clásico, los dos intentan jugar por abajo, los dos se jactan de ofensivos y los dos se encargaron de protagonizar un partido demasiado aburrido. Cero a cero terminaron Gimnasia y Lanús en un sábado de potrerito barato con lluvia. Lo mejor fue... eeeee... no sé... las minas. Eso... había buenas minas. En la cancha estaba lleno de minas que estaban buenísimas.
Por lo menos así lo vemos nosotros.
GV

