Otro fin de semana, con más pena que gloria. Para colmo, jugar un sábado a las 14hs es tristísimo. Ese es el horario en que juego yo con mis amigos. Pero -sin más remedio- los colores pudieron más. Si hablamos de tristeza, eso es lo que trasmite el equipo desde el campo. Un equipo tibio, que solo parece reaccionar en el segundo tiempo.
Yo pregunto: ¿Es este el mismo Colón de Gambo o Mohamed? Quizá algunos jugadores se fueron, otros llegaron y hasta debutaron. Sin embargo, yo sigo viendo lo mismo. ¿Cuántos técnicos van a pasar? Me cansé de ver entrenadores fracasar, y más aún, verlos luego en selecciones o en los equipos denominados “grandes”. Por eso, estoy de acuerdo con la decisión de mantener a Mario. Una persona del club, sin intereses personales y con hambre de gloria. En fin, mis preguntas, están dirigidas a los jugadores. Son ellos, quienes tienen que sacarnos de la intrascendencia que vivió el “granate” tiempo atrás. Voy a la cancha religiosamente todos los partidos de local. Lo hago porque me gusta y porque voy a estar siempre, como dice la bandera: “tu hinchada que siempre da todo sin esperar nada”.
Por lo menos asì lo siento yo.
ADELANTADO SABALERO

