SESENTA DÍAS
Todo empezó con un verano lleno de ilusiones, con una idea de juego, un equipo concentrado y motivado; con un DT seguro de sus convicciones y mentalizado en el trabajo. Pero solo dos meses después nos encontramos con esta lamentable actualidad, dos meses, sesenta días que alcanzaron para confirmar, según la humilde visión de este adelantado, que Julio César de emperador solo tiene el apodo.
Sesenta días en los que probó 5 o 6 dibujos tácticos distintos. Entre los cuales podemos recordar las dos lineas de 4 defensivas contra All Boys, en la Bombonera, jugando de contra.
Sesenta días en los que decidió colgar al mejor jugador del fútbol argentino, al que dos semanas después consideró el jugador más importante de su plantel.
Sesenta días en los que vio como Insaurrlade y Monzón cometían errores, más bien horrores todos los domingos y sin embargo siempre les guardó su lugarcito en el equipo.
Sesenta días en los que siguió bancando a un 9 que no hizo ni un solo gol. Pero que a modo de premio a su trayectoria le resguardó la titularidad, como si se tratase de un cargo vitalicio.
Sesenta días en los que siempre optó por los "experimentados", relegando a los pibes del club, reduciendo a la nada las chances de ganarse un lugar a Sauro, Ruiz, Sánchez Miño, Araujo, Viatri (no es difícil deducir que Gaona Lugo y Erbes correrán la misma suerta a la vuelta de sus lesiones).
Sesenta días que alcanzaron para quedarnos afuera del campeonato y que por sobre todo alcanzaron para demostrar que, más allá de la suerte que corra el equipo en las próximas fechas, JC es un DT del montón.
Por lo menos así lo siento yo.
ADELANTADO XENEIZE

