No hay nada más lindo para un padre que ver crecer a sus hijos, ni que hablar lo orgulloso que se siente cuando dan sus primeros pasos, que fueron el fruto de varios años de trabajo, dedicación y esfuerzo; así se siente Vélez hoy, disfrutando de las primeras armas de jugadores como Ricky Alvarez y el Tito Canteros, también por qué no de Vuletich que hizo un buen partido y no le peso tener que reemplazar a Silva; es lindo ver a los pibes con hambre, despiertos y con ganas de comerse la cancha, demostrando por qué Vélez es uno de los más grandes semilleros del fútbol argentino. El partido se presento abierto en un principio con el gol de Ricky, y luego del empate se hizo cuesta arriba hasta que, gracias a un Papa que siguió la jugada hasta el final y en posición de nueve, empujo el balón hacia tres puntos que nos pone con un partido menos, en la conversación de un torneo en el que Vélez promete dar pelea hasta el final. Ahora pa Chile me voy, con Moralez y Silva descansados, a buscar como siempre hacemos los tres puntos en todas las canchas, porque no somos menos que nadie y sabemos que se puede. Por lo menos así lo siento yo.
ADELANTADO VELEZANO.
