En un año de alto voltaje electoral, Quilmes tiene un nuevo jefe de Gabinete: Caruso “Aníbal” Lombardi. Un estratega y militante del conservadurismo futbolístico.
Nada de ideas utópicas o revoluciones tácticas. Aníbal Lombardi se maneja con dos fuertes líneas de cuatro de las Fuerzas Armadas que dejan la vida por la causa, no da lugar a los punteros y lucha por la seguridad (del arco propio).
La política de este potencial salvador será un proyecto a corto plazo que estará sustentado en grandes campañas mediáticas que favorecen, ante todo, a la libertad de prensa. El periodismo podrá acceder fácilmente a la información y se sabrá absolutamente todo lo que ocurra en Quilmes. Por supuesto que el modelo actual no lo ayuda ya que no existe una clara redistribución de la riqueza y deberá arreglarse con dos o tres jugadores mientras los ricos son más ricos y dejan a Riquelme afuera.
Los números del promedio dicen que el equipo está en descenso directo pero según datos del INDEC (Instituto Nacional de Estadísticas CARUSO) se estima una suba notable de puntos que posiblemente deje a Quilmes en situación de Libertadores durante 2012.
Una apuesta fuerte, un cambio en la manera de hacer fútbol se avecina. Bienvenido, Aníbal Lombardi.
GV
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