"A VER A VER LOS JUGADORES SI PUEDEN OIR..."
Nueva fecha, nueva derrota. Lo que no es nuevo es lo que se vio en el terreno de juego. Un equipo sin alma, que no juega al fútbol, que le cuesta una barbaridad armar una jugada elaborada. Pero por sobre todo un equipo frío, timorato, que no presiona, que no raspa, que no nada. Llama la atención ver la actitud de varios jugadores que parecen no dejar todo lo que tienen que dejar en la cancha. Basta solo con ver al rival, que corrió el triple, que jugó, metió, y claro: ganó.
En el club hoy tenemos una dirigencia partida, los macristas por acá, los no macristas por allá. Hay un equipo dividido, los riquelmistas de un lado, los antiriquelmistas por el otro. En el medio hay un DT que no sabe para donde disparar y que fecha a fecha se encarga de demostrar que le queda gigante el buzo de entrenador xeneize.
Y párrafo aparte para los jugadores. Más allá de la calidad del plantel, quedó demostrado que Monzón es el tipo más displicente del fútbol argentino y mundial, pareciera que no tiene ganas de jugar; a Insaurralde hay que reconocerle que le pone ganas pero que lamentablemente no tiene piernas sino dos maderas y que está más lento que la Panamericana en hora pico; Cellay no puede jugar de lateral ni en la Playstation; y aunque a alguno le duela hay que asumir que Battaglia y Palermo no pueden jugar más en la primera de Boca, sí, clarito, no pueden jugar más.
Los acusados en el párrafo anterior y el resto del plantel tiene que saber que están en el club más grande del mundo, que si no piensan cambiar la actitud tienen 19 equipos para elegir dónde continuar sus carreras, porque "...por la camiseta de Boca ganar o morir!".
Por lo menos así lo siento yo.
ADELANTADO XENEIZE

