Cuando todo parecía una debacle y la cabeza de otro técnico iba a rodar sin pena ni gloria, apareció un resultado que lo respalde. Tampoco hay que derrochar algarabía, porque Colón mostró otra vez que no hay que hacer mucho para complicarlo. Un par de pelotas cruzadas, un centro al corazón del área y hasta los laterales, le crearon jugadas de peligro.Los primeros 20 minutos del partido los escuché por radio. Todos saben que la radio exagera todo y parece que van de un arco a otro sin pasar por mitad de cancha. Mitad que el sabalero nunca encontró; me pareció que escuchaba únicamente a los jugadores del “albo”, y cuando era uno del negro, venía acompañado de: error, se equivocó, despeje corto, entre otros. Pero de repente se oye un desborde de Iván, centro, cabezazo del resistidísimo pipa Higuaín y sí: gol de Colón. Si me dejo llevar por el relator -que invocaba a Dios y a los santos- parecía que le ganábamos al Barça. Pero en realidad no era así: nos poníamos arriba en el marcador contra un disminuido All Boys. Después, con la tele adelante, las emociones disminuyeron, propio de lo que en realidad era el partido. Inteligentemente, Colón se replegó y jugó de contra; así llegó y marró hasta que pasada la media hora del segundo tiempo, una precisa bocha del bichi a Moreno lo dejó mano a mano, y no falló. Liquidado el partido para el alivio de Gamboa, sólo se hizo esperar el pitazo final, para que todo el pueblo sabalero festeje.
Van 6 fechas, de visitante estamos invictos y en casa perdimos dos de tres. El puntero es Olimpo y está tan solo a tres a puntos. Con los animadores del torneo pasado en la copa, con los grandes perdidos y la academia que no se pone el traje de candidato, el torneo está para cualquiera. Quiero creer que ya vimos al peor Colón; si estamos tan cerca jugando mal, ¿por qué no ir de menos a más, y mantenernos en la lucha hasta las últimas fechas?
Por lo menos asì lo siento yo.
ADELANTADO SABALERO
