POZO CIEGO
La gente se acercaba en gran número al cementerio, se podía sentir un clima festivo. En la calle se escuchaba un clásico: hay gorro, bandera y bincha. El chori de la doña estaba infernal, la cerveza corría con la mitad del descartable lleno de espuma y los cantos de “te gua alentar, te gua a seguir” se propagaban por todo el barrio.
La gente se acercaba en gran número al cementerio, se podía sentir un clima festivo. En la calle se escuchaba un clásico: hay gorro, bandera y bincha. El chori de la doña estaba infernal, la cerveza corría con la mitad del descartable lleno de espuma y los cantos de “te gua alentar, te gua a seguir” se propagaban por todo el barrio. Pero ni bien comenzado el partido, una jugada rápida, la defensa duerme y un disparo débil se cola en el primer palo. Sólo un minuto duró el silencio hasta que empató el mejorcito en Colón –el juvenil Graciani-. Después de unos minutos el juego de Cappa se hizo presente, salieron desde abajo, al 5 le comen la espalda, la línea de tres queda mano a mano y no le queda otra que cometer falta. Tiro libre al borde del área y gol (ni me lo quiero acordar, que me pongo nervioso).
La incertidumbre se adueñó del estadio, el equipo cayó en un bache y no Iaqueti. La gente se impacientaba con cada pase errado, y no es que pedimos jugar como el Barcelona según salió a decir el técnico en la semana. Entonces la platea estalló, no exigimos un campeonato, solo una identidad de juego; y por eso se putea en el primer partido perdido.
Si jugamos con una línea de tres y cinco volantes es para tener la pelota y atacar, pero pasa todo lo contrario. A ver, no quiero empezar en el dilema del dibujo táctico, pero si tenés dos estoper viejos y lentos, y al 4 de la selección en el banco y cuando entra, lo pones de volante, el errado no soy yo. Sumado al carrilero por izquierda más ingenuo que vi en mi vida, que no defiende y tampoco ataca, teniendo a Ricky en el banco que unos torneos atrás llenó de goles las cabezas de nuestros delanteros, el errado no soy yo. Entonces ¿por qué no probar con 4 en el fondo y 4 volantes? Es lo hay, y que entiendan que si quiero ver al Barcelona, me quedo en casa viendo la tele, pero soy hincha de Colón y por eso sigo yendo a la cancha.
Si jugamos con una línea de tres y cinco volantes es para tener la pelota y atacar, pero pasa todo lo contrario. A ver, no quiero empezar en el dilema del dibujo táctico, pero si tenés dos estoper viejos y lentos, y al 4 de la selección en el banco y cuando entra, lo pones de volante, el errado no soy yo. Sumado al carrilero por izquierda más ingenuo que vi en mi vida, que no defiende y tampoco ataca, teniendo a Ricky en el banco que unos torneos atrás llenó de goles las cabezas de nuestros delanteros, el errado no soy yo. Entonces ¿por qué no probar con 4 en el fondo y 4 volantes? Es lo hay, y que entiendan que si quiero ver al Barcelona, me quedo en casa viendo la tele, pero soy hincha de Colón y por eso sigo yendo a la cancha.
Por lo menos así lo siento yo.
ADELANTADO SABALERO
