El concepto de mala fortuna, no hay con qué darle, son momentos, son rachas.
El aspecto de jugar Libertadores y torneo a la vez, ahí se lo puede responsabilizar al cuerpo técnico.
Toda aquella persona que alguna vez se instruyó acerca de preparación física en alto rendimiento sabe que al encarar Copa y campeonato, y la participación sea exitosa, se necesita una minuciosa organización y planificación ordenada día por día prácticamente (sino preguntenlé a Carlos Bianchi y el “Profe” Julio Santella).
Y, como venimos diciendo hace tiempo, si hay algo que carece el cuerpo técnico encabezado por Antonio Mohamed es justamente esa indispensable palabra: “planificación”. Clave, determinante para la doble competición.
Entonces, las lesiones, sumadas a los malos rendimientos, son los costos de una mala organización claramente expuesta al cambiar el objetivo (primero Copa, luego torneo) en mitad del camino.Resta terminar como se puede y a la hora de hacer un balance, dar un paso al costado Turco.
Por lo menos así lo siento yo.
ADELANTADO ROJO

