Por 5 minutos quise ser hincha de Quilmes para poder putear con ganas. De hecho, estando en Paternal, este adelantado insultó y con ganas no solo a Quilmes sino al vende humo de Caruso Lombardi. Que horribles que son. Un partido en donde la pelota estuvo, en un 70% del tiempo, en los pies de los centrales de Argentinos. Ellos no tenían pase para hacer ya que, los otros 8 jugadores estaban marcados (si, los delanteros de cerveceros marcaban a los laterales nuestros). Y, por eso, el gran ausente del partido fue el fútbol. Pelotazo va, pelotazo viene (y muchas veces venía de los centrales de Quilmes que ni le apuntaban a ninguno de ellos). Pero, más allá de lo horrible que ellos sean, de lo amargo y cagón que sea el gordito Caruso, acá se evidenció un problema mayor… seguimos sin generar fútbol. Cuando un equipo pone 4 delanteros (y así fue, Argentinos jugó con 4 delanteros bien definidos), quedan menos jugadores para llevar la pelota a la línea de ataque. Los encargados de eso (Escudero, Prosperi, Laba y Mercier) no lo hicieron y tampoco son los más idóneos para hacerlo. Por eso, el fútbol no aparece. Ojo, que esto no confunda… Sigo convencido de que este plantel y cuerpo técnico está por el camino indicado. Hay que empezar a sacar el fútbol a toda costa… el fútbol lo tiene el plantel, solo falta sacarlo a la luz. Hay momentos muy buenos, pero son solo momentos. Hasta ahora, somos un equipo compacto que a veces juega bien… Tenemos que ser un equipo compacto que a veces juegue mal… Y eso no esta lejos… Por lo menos así lo siento yo.
